Japón despide esta semana a los últimos pandas gigantes que albergaba en su territorio, los gemelos Xiao Xiao y Lei Lei, nacidos en 2021 en el zoológico de Ueno, en Tokio, irán a China este martes tras expirar el acuerdo de préstamo con Pekín.
El Gobierno metropolitano de Tokio organizó un sorteo en línea ante la alta demanda para una última visita; más de 108 mil personas participaron para optar a los 4 mil 400 boletos disponibles. Los visitantes seleccionados contaron con apenas unos minutos para observar a los animales en su recinto.
Con esta partida, Japón queda sin ejemplares de panda gigante por primera vez desde 1972. Ese año, China envió a Kang Kang y Lan Lan al zoológico de Ueno como gesto tras la normalización de relaciones diplomáticas entre ambos países, desde entonces, la “diplomacia del panda” ha permitido la presencia continua de estos mamíferos en territorio japonés, con más de una veintena de ejemplares acogidos o nacidos en el país.
Japón se despide de los pandas.
— El Club del Arte 🎨📷📚🖼🕍🎼 (@Arteymas_) January 26, 2026
Hoy, el Zoológico Ueno en Tokio realizó la última exhibición pública de los pandas gigantes Xiao Xiao y Lei Lei antes de su regreso a China el 27 de enero.
El zoológico estaba lleno de visitantes, y se vio a algunos miembros del personal llorando… pic.twitter.com/l00Nl6oOFb
Los pandas prestados pertenecen a China, que mantiene su propiedad incluso sobre las crías nacidas en el extranjero, y regresan según los términos de conservación y los acuerdos bilaterales.
Las autoridades japonesas han subrayado que la devolución responde exclusivamente al vencimiento del contrato, aunque reconocen que las perspectivas de recibir nuevos ejemplares a corto plazo son reducidas en el contexto actual de las relaciones bilaterales.
Las tensiones entre Pekín y Tokio se han intensificado en los últimos meses tras declaraciones de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi. En noviembre, Takaichi afirmó que su país se involucraría militarmente en caso de que el Ejército chino incursionara enTaiwán, postura que Pekín interpretó como injerencia en un asunto que considera estrictamente interno.
El Ministerio de Exteriores chino recomendó este lunes a sus ciudadanos abstenerse de viajar a Japón durante las próximas vacaciones por el Año Nuevo lunar, que se celebra el 17 de febrero, “debido al deterioro de la seguridad pública”.






