Carlos Hernández Jiménez, investigador de la Facultad de Ciencias Biológicas de la BUAP, participó en el hallazgo de una nueva especie de serpiente endémica del estado de Puebla, denominada Yakacoatl tlalli.
El nombre científico combina palabras en náhuatl: Yakacoatl, que hace referencia al género, y tlali, el epíteto específico, formando un significado aproximado de “serpiente con nariz alargada de tierra“.
El responsable del Laboratorio de Sistemática y Conservación de Vertebrados de la BUAP explicó la relevancia del hallazgo: “Es un aporte importante para el estudio de la biodiversidad de México en general”. En la investigación participaron académicos de diversas instituciones, así como Óscar Olivares, estudiante de la BUAP que encontró directamente el ejemplar.
El descubrimiento, que representa no solo una nueva especie sino también un nuevo género, fue realizado en colaboración con especialistas de la UNAM, la Universidad de Texas y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas.

¿Cómo identificarla?
Hernández Jiménez detalló las características del reptil: “Es una serpiente que pertenece al grupo de las culebras, no es venenosa. Es pequeña, no pasa de treinta centímetros y pensamos que vive la mayor parte del tiempo enterrada“. Esta hipótesis se sustenta en una escama alargada en el rostro, similar a la de otros grupos de serpientes con hábitos excavadores, y en el hallazgo de restos de un alacrán en su contenido estomacal.
Los análisis morfológicos revelaron diferencias en los patrones de escamas del vientre, el dorso y el cuerpo, así como en la estructura del cráneo, la maxila y los dientes. Las secuencias de ADN confirmaron que se trataba de un grupo no descrito previamente en el planeta.
El investigador señaló que la distribución de la especie podría extenderse por la sierra Mixteca de Puebla, dentro de la provincia biogeográfica de la cuenca del río Balsas. Adelantó que se requiere mayor investigación sobre su biología, alimentación y reproducción, y expresó su interés en promover su inclusión como especie protegida en la legislación mexicana.
Hernández Jiménez destacó la importancia del descubrimiento en el contexto del conocimiento de la biodiversidad: “Esto es un ejemplo de lo poco que sabemos todavía de la biodiversidad de nuestro estado y del planeta. Algunos cálculos a nivel internacional dicen que conocemos entre el diez y el treinta por ciento de la biodiversidad total”.
Recordó que actualmente hay alrededor de ciento diez especies de serpientes descritas para Puebla, un estado relevante en términos de biodiversidad.






