Una bebé llamada Mariami de apenas siete meses es la receptora de un trasplante parcial de corazón, convirtiéndose en el primer caso registrado en España y el continente europeo en menores de un año. La operación fue realizada en el Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid.
La menor evoluciona favorablemente tras permanecer dos días en la Unidad de Cuidados Intensivos y ahora se recupera en la planta de hospitalización.
La innovadora técnica consiste en implantar únicamente válvulas cardíacas a niños que requieren una cirugía de recambio valvular, pero no presentan un fallo muscular que exija un trasplante completo. Esto permite que el tejido implantado crezca junto con la paciente, evitando las múltiples cirugías futuras que requerían los implantes fabricados con materiales que no crecen.
El procedimiento revistió una triple complejidad, ya que combinó otras dos técnicas en las que el hospital ya era pionero: se realizó con grupos sanguíneos incompatibles entre donante y receptor, y se utilizó una donación en asistolia controlada.
Juan Miguel Gil Jaurena, jefe de Cirugía Cardíaca Infantil del hospital, explicó que “este tipo de trasplante evitará las sucesivas cirugías que requerían los niños que recibían implantes de materiales que no crecen junto con el pequeño”.
Manuela Camino, jefa de Trasplante Cardíaco Infantil, añadió que la técnica “abre la puerta a una solución duradera para malformaciones y cardiopatías congénitas graves”, que afectan a alrededor de 4 mil niños nacidos cada año en España.
La técnica también posibilitará un mayor aprovechamiento de las donaciones de corazones infantiles, que son muy limitadas.
Gracias a este avance se abren tres nuevos escenarios: cuando se dona un corazón sano pero no hay un receptor de tamaño adecuado; cuando el músculo cardíaco del donante no funciona bien pero sus válvulas sí; y el llamado “trasplante dominó”, donde un niño que recibe un trasplante completo puede donar sus válvulas funcionales para uno o dos trasplantes parciales.






