
La IBERO Puebla expresó su preocupación por la remoción de árboles maduros para la realización del Cablebús en Puebla, al señalar que estos son insustituibles para la salud ambiental y social, ya que su pérdida implica una reducción drástica de servicios sistémicos.
A través de un pronunciamiento, la universidad jesuita explicó que, de llevarse a cabo estas acciones, habrá un desfase ecológico de 25 a 30 años para recuperar los beneficios actuales si se sustituyen por árboles jóvenes en otras partes de la ciudad, además de la reducción de la conectividad de los corredores biológicos urbanos.
La institución educativa remarcó la ausencia de información pública transparente sobre los impactos ambientales del Cablebús y la falta de un análisis de costo-beneficio que demuestre su pertinencia frente a alternativas menos invasivas y más acordes con las necesidades reales de movilidad de la población.
“Desde la perspectiva ética y socioambiental que guía a la Universidad Iberoamericana Puebla —particularmente su compromiso con el cuidado de la casa común—, afirmamos que ningún proyecto de desarrollo urbano debe anteponer infraestructura no sustentable por encima de la preservación del arbolado urbano y los servicios ecosistémicos que sostienen la salud y el bienestar de quienes habitan la ciudad”, dice el documento difundido.
La IBERO Puebla apuntó que la protección de parques públicos consolidados es una responsabilidad ineludible en un contexto de crisis climática y desigualdad en el acceso a espacios verdes que ocurre en Puebla y su área conurbada.
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Abundó que el Parque Juárez y el Parque Ecológico son hábitats clave para fauna protegida y migratoria, al albergar especies enlistadas en la NOM-059-SEMARNAT, como el pato mexicano (Anas diazi), categorizado como amenazado, cuya presencia depende de cuerpos de agua urbanos funcionales y cobertura vegetal madura.
Además, son espacios que funcionan como escala fundamental para aves migratorias, como el chipe rabadilla amarilla (Setophaga coronata) y el chipe de cabeza gris (Leiothlypis ruficapilla), que utilizan la estructura del arbolado y sotobosque para su alimentación y descanso.
“La evidencia de ciencia ciudadana confirma su importancia: de acuerdo con eBird, en el Parque Ecológico se han registrado 179 especies (más del 50% de las aves reportadas para el municipio de Puebla), mientras que en el Parque Benito Juárez se han documentado 43 especies, entre ellas el gavilán de Cooper (Accipiter cooperii), sujeto a protección especial en la NOM-059”.
Por lo anterior, advirtieron que cualquier intervención, tanto tala como remoción de arbolado maduro en estos parques, no solo disminuye servicios ecosistémicos esenciales, sino que compromete la permanencia de especies protegidas, la conectividad biológica urbana y el cumplimiento de la normatividad ambiental vigente.
La IBERO Puebla, a través del Instituto de Investigaciones en Medio Ambiente Xabier Gorostiaga, SJ, la Clínica Jurídica Minerva Calderón, el Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría, SJ, el Observatorio de Participación Ciudadana y Calidad Democrática y los departamentos de Ciencias de la Salud y de Arte, Diseño y Arquitectura, exhortaron a las autoridades a presentar los estudios técnicos del proyecto, reconsiderar el trazo para evitar la remoción del arbolado, evaluar alternativas sustentables e incluir procesos de participación ciudadana amplios e informados.
La IBERO Puebla manifiesta su profunda preocupación y se solidariza con la sociedad civil movilizada por los impactos socioambientales asociados al proyecto estatal denominado “cablebús” de la ciudad de Puebla. pic.twitter.com/rTKegmFa8v
— IBERO Puebla (@IberoPuebla) March 2, 2026
Editor: César A. García





