Uno de los problemas de logística que más revuelo había causado de cara a la próxima Copa del Mundo era la situación de los dueños de los palcos en el Estadio Azteca.
Inicialmente se había anunciado que, durante el torneo internacional, el control de estos espacios pasaría por completo a manos de la FIFA, organismo que pretendía gestionar de manera exclusiva la venta de boletos y aplicar severas restricciones de uso.
Sin embargo, el día de ayer se anunció que los propietarios ganaron la batalla y tendrán acceso garantizado a los encuentros de la justa mundialista.
A través de un comunicado emitido por la administración de palcos y plateas, se informó que los titulares podrán ingresar a sus lugares sin costo alguno, aunque deberán alinearse a los protocolos de seguridad impuestos por los organizadores, los cuales ya les han sido notificados oportunamente.
SE HIZO DE MULAS
— david medrano felix (@medranoazteca) June 2, 2026
El Azteca ha informado a los palcohabientes que en las próximas horas les entregarán sus boletos y un descuento para comprar los paquetes de alimentos y bebidas. pic.twitter.com/HSJb4t8VSK
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Otro de los “beneficios” para los poseedores que decidan adquirir el “Paquete de Hospitalidad” será un reembolso equivalente al 25% del valor de dicha compra. Este beneficio se entregará en forma de crédito para ser utilizado posteriormente en el consumo de alimentos, bebidas o pago de estacionamiento dentro del inmueble, y podrá hacerse válido a lo largo de los torneos de la Liga MX, Apertura 2026 y Clausura 2027.
El golpe definitivo a las intenciones de la FIFA llegó por la vía legal, ya que los dueños cuentan con el respaldo de la justicia mexicana luego de que un juez fallara a su favor para restablecer las medidas cautelares.
Esto significa que los propietarios podrán acceder al coloso de Santa Úrsula portando únicamente su título de propiedad (incluso si no cuentan con boleto físico), ingresar alimentos y bebidas, hacer uso del estacionamiento contractual y, lo que el máximo organismo del fútbol intentó prohibir con mayor fuerza: rentar, vender o transferir sus lugares si así lo desean.
Editor: José Francisco Escobar






