
El gobernador Alejandro Armenta informó que el número de personas fallecidas a consecuencia de las intensas lluvias en la Sierra Norte de Puebla aumentó a diez, mientras que ocho permanecen desaparecidas y aproximadamente 30 mil han resultado afectadas.
Durante un enlace con la presidenta Claudia Sheinbaum, el mandatario estatal detalló que 38 municipios sufrieron algún tipo de daño.
Armenta enfatizó que el objetivo inmediato es atender a la población afectada y restablecer el servicio de energía eléctrica en coordinación con la Comisión Federal de Electricidad. “Atender la emergencia, salvar vidas, abrir las calles y carreteras, así como rescatar a las personas que se encuentran en zonas inundadas, esa es la tarea”, señaló.
El gobierno estatal ha desplegado cinco equipos de emergencia en los municipios más críticos: Huauchinango, Xicotepec, Tlacuilotepec, Jalpan y Zihuateutla. La situación incluye siete puentes colapsados en Tlacuilotepec, Juan Galindo, Tlaxco, Venustiano Carranza, Zihuateutla y Pahuatlán, así como ocho municipios sin suministro eléctrico donde personal de CFE ya realiza trabajos de reparación.
Entre las operaciones más urgentes se encuentra el rescate de doce familias atrapadas en los techos de sus viviendas en la comunidad de Tlalcoyunga, municipio de Huauchinango, misión que será realizada por grupos especializados de la Defensa Nacional y la Marina. Actualmente se tienen desplegados mil 400 elementos de las fuerzas federales, con refuerzos esperados para este domingo.
Las víctimas mortales se registran en Huauchinango (cinco), Pantepec (dos), Francisco Z. Mena (dos) y Tlacuilotepec (una). Mientras tanto, en los albergues temporales se proporciona agua embotellada, alimentos y atención médica a los afectados, como relató Enrique Hernández Álvarez, habitante de la colonia Ruiz Cortines en Huauchinango, quien reconoció el apoyo recibido tras resultar afectada su vivienda.
Las autoridades mantienen operativo el número de emergencia 911 para recibir solicitudes de apoyo y reportes de caminos dañados o personas atrapadas, haciendo un llamado a la población para utilizarlo con responsabilidad.





