La dirigencia de Morena en Puebla confirmó la liquidación de un adeudo superior a los 171 mil pesos por concepto de fotomultas acumuladas.
El pago, realizado con las prerrogativas del partido, fue justificado como una medida necesaria para regularizar las unidades vehiculares ante las omisiones de administraciones pasadas.
El representante del partido ante órganos electorales, Alfonso Bermúdez Ruiz, señaló directamente a las gestiones de Edgar Garmendia y Aristóteles Belmont por el descontrol en el uso de los vehículos oficiales.
Explicó que, durante el proceso de entrega-recepción en 2022, la actual dirigencia de Olga Romero Garci-Crespo detectó que no existía registro de quiénes utilizaban las unidades.
Además de las deudas por exceso de velocidad, Bermúdez reveló el extravío de tres camionetas que nunca fueron recuperadas por el Comité Ejecutivo Estatal (CEE).
Pese a que el pago de estas multas con recursos partidistas derivó en una sanción económica por parte del INE, la dirigencia defendió la decisión bajo el argumento de la responsabilidad, pues además de las fotomultas, se saldaron deudas de control vehicular, tenencias y seguros.
“No nos vamos a desligar de ese hecho, pero los vehículos necesitaban estar regulares y asegurados”, afirmó el representante electoral.
Para evitar que el presupuesto del partido vuelva a destinarse a infracciones de tránsito, la dirigencia implementó un nuevo protocolo de resguardo.
Ahora, cada integrante del CEE tiene una unidad asignada bajo su responsabilidad, bajo el acuerdo de que cada funcionario deberá pagar de su propio bolsillo cualquier fotomulta que genere por exceso de velocidad.
Editor: Renato León






