
Al tener solo dos audiencias a la semana, el juicio por la desaparición de Paulina Camargo contra José María N. podría extenderse hasta junio del año en curso, debido a la cantidad de testigos y pruebas presentadas, indicó Rocío Limón Maldonado.
En entrevista con esta casa editorial, compartió que ha sido un proceso difícil, desgastante, por los 11 años de exigencia de justicia y dar con el paradero de Paulina y el bebé que esperaba.
Recordó que, desde que se investiga como desaparición y ya no como homicidio doloso, han pasado nueve años.
“Es muy fuerte, realmente vienes a hablar de tu vivencia y todo lo que de alguna manera el tiempo te hace ir cubriendo ciertos aspectos y emociones y cuando vuelves aquí vienes a revivir de una manera muy fuerte y dolorosa”, dijo.
Rocío mencionó que también ha sido una forma de identificar la forma en la que ha sobrevivido durante este tiempo y la relación con su familia.
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Por el momento, apuntó, las pruebas que tienen en contra de José María N. siguen sólidas y se han juntado más.
El padre de Paulina, Rolando Camargo, fue el primero en acudir como testigo; después Rocío, en audiencias de más de nueve horas, y esta semana esperan que declaren los peritos.
Paulina desapareció en agosto de 2025, tras acudir a una cita médica con su expareja José María, quien es acusado de su desaparición, ya que la joven de entonces 19 años no volvió a su hogar.
En ese entonces, la Fiscalía de Puebla acusó a su expareja de homicidio doloso y aborto por el bebé que esperaban; no obstante, no encontraron rastros del cuerpo de Paulina, pero había rastros de haber sido la última persona en convivir con ella y llevarla a su departamento en La Margarita, en donde encontraron huellas hemáticas.
Rocío se ha convertido en madre buscadora y, a la par, en un apoyo para las madres de otras víctimas de feminicidio en la entidad a través de un colectivo con el nombre de su hija.
Editor: César A. García





