
La policía de Israel impidió el acceso de clérigos católicos a la Iglesia del Santo Sepulcro para la celebración de una misa con motivo del Domingo de Ramos, en un hecho que no se registraba desde hace siglos y que provocó reacciones críticas a nivel internacional.
Entre los religiosos afectados se encuentran el patriarca latino de Jerusalén, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, y el custodio de Tierra Santa, Francesco Ielpo, quienes no pudieron ingresar al templo pese a que, según el Patriarcado Latino de Jerusalén, la celebración sería de carácter privado.
Las autoridades israelíes argumentaron que la decisión respondió a motivos de “seguridad”, ante el contexto de la guerra en curso contra Irán y los riesgos derivados de ataques con misiles. Señalaron además la supuesta falta de accesos adecuados para servicios de emergencia y de refugios en la zona de la Ciudad Vieja, donde se ubica el recinto religioso.
El Patriarcado Latino calificó la medida como “manifiestamente irrazonable y desproporcionada” y sostuvo que vulnera el statu quo en los lugares santos de Jerusalén. Su portavoz, Farid Jubran, afirmó que no existía justificación para impedir el acceso a una celebración privada en uno de los días más importantes del calendario cristiano.
La policía israelí atacó y golpeó a los palestinos cristianos y peregrinos llegados de fuera al acercarse a la Iglesia del Santo Sepulcro, en la Ciudad Vieja de Jerusalén, donde Israel prohibió celebrar la misa de Domingo de Ramos. pic.twitter.com/M0bfhKiJc4
— Julián Macías Tovar (@JulianMaciasT) March 29, 2026
El Domingo de Ramos marca el inicio de la Semana Santa y conmemora la entrada de Jesús a Jerusalén; tradicionalmente, miles de fieles participan en procesiones desde el Monte de los Olivos hacia la Ciudad Vieja, actividades que en esta ocasión fueron suspendidas debido a las restricciones.
El cierre de los principales sitios religiosos, incluidos el Santo Sepulcro, el Muro de las Lamentaciones y la Explanada de las Mezquitas, se mantiene en el contexto del conflicto, que ha derivado en limitaciones a reuniones públicas y medidas de seguridad reforzadas.
Por su parte, el papa León XIV hizo un llamado a la paz durante la celebración en el Vaticano, donde rechazó el uso de la religión para justificar conflictos armados y expresó su solidaridad con los cristianos en Oriente Medio.





