El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, decretó este domingo estado de sitio en todo el país por 30 días tras una ola de violencia derivada de motines y tomas de rehenes en cárceles, que dejaron ocho muertos y varios heridos.
El anuncio se produjo después de que las fuerzas de seguridad recuperaran el control de las prisiones amotinadas y liberaran a todos los guardias penitenciarios retenidos por reclusos, informó el mandatario en un mensaje a la nación.
Señaló que la medida busca garantizar la seguridad ciudadana y permitir el uso de la fuerza del Estado, en particular de la Policía Nacional Civil y el Ejército, para actuar contra pandillas y maras, sin alterar la vida cotidiana de la población.
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El sábado 17 de enero, reclusos tomaron 46 rehenes en tres centros penitenciarios en la periferia de Ciudad de Guatemala. El Gobierno atribuyó los disturbios a la pandilla conocida como Barrio 18, quienes exigen mayores privilegios.
La violencia se intensificó el domingo por la mañana tras la detención del líder de Barrio 18, Aldo Duppie, alias “El Lobo”, lo que derivó en ataques armados contra agentes policiales en la capital y sus alrededores.
Por su parte, el ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, reportó siete policías muertos, diez heridos y un presunto pandillero fallecido, y afirmó que no habrá negociaciones con grupos criminales.
#CadenaNacional Los criminales están de rodillas ante un Gobierno fuerte que cumple y hace cumplir la ley. https://t.co/xyrjj2E5Y7
— Bernardo Arévalo (@BArevalodeLeon) January 19, 2026






