En la última década, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha enfrentado una evidente desbandada de sus perfiles más influyentes en Puebla.
Entre excandidatos a gobernador, legisladores, cuadros técnicos y líderes territoriales, la lista de bajas supera los 30 nombres, dejando al tricolor en su nivel de representación más bajo.
El punto crítico llegó a principios de 2024, cuando el PRI se quedó sin bancada en el Congreso local, cuando cinco de sus seis diputados renunciaron en bloque.
Entre ellos destaca Jorge Estefan Chidiac, considerado el principal estratega financiero y político del partido. También Silvia Tanús Osorio, quien con más de 50 años de militancia era el referente institucional del priismo en el Congreso.
Así como Enrique Rivera Reyes, Adolfo Alatriste Cantú, Norma Sirley Reyes Cabrera y Laura Zapata Martínez, diputados que representaban regiones estratégicas de la Sierra Norte y Tehuacán.
Por su parte, Néstor Camarillo Medina, quien fuera dirigente estatal y senador, formalizó su salida en 2025 para sumarse a Movimiento Ciudadano, generando otra ola de renuncias al tricolor.
A lo largo de los años también han salido figuras como Enrique Doger Guerrero, exalcalde y excandidato a gobernador.
Te puede interesar: Llegada de Blanca Alcalá al PAN genera cierta inconformidad
Asimismo, Isabel Merlo Talavera, exdiputada local; Víctor Giorgana Jiménez, exlíder del Congreso y exdiputado federal; Juan Carlos Lastiri, exdelegado federal.
Así como Alberto Jiménez Merino, excandidato a gobernador y líder del sector agrario; Humberto Aguilar Viveros, exoperador de estructura; y el líder de la CTM, Leobardo Soto Martínez.
El control sobre la CTM, la CNC y la CNOP en Puebla es hoy una sombra de lo que fue, con bases que ya no responden a las siglas del tricolor.
La última gran renuncia al PRI se oficializó el pasado martes, con la exalcaldesa de la capital y exsenadora, Blanca Alcalá Ruiz, quien se adhirió al PAN.
Tras la desbandada, el PRI ha caído a ser la cuarta o quinta fuerza política en diversos municipios del estado.
La pérdida de más de 20 liderazgos de primer nivel en los últimos diez años ha provocado que el partido carezca de candidatos naturales para el 2027, enfrentando el riesgo real de perder el registro estatal si la tendencia de deserción continúa.
Editor: César A. García






