El fabricante chino de automóviles BYD presentó una demanda contra el gobierno de Estados Unidos en la que impugna la legalidad de los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump mediante el uso de poderes ejecutivos, y solicita la devolución de todas las tasas pagadas desde abril, según consta en documentos judiciales.
Cuatro filiales estadounidenses de la automotriz, considerada el mayor vendedor mundial de vehículos eléctricos, presentaron la demanda el 26 de enero ante el Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos.
Argumentan que la administración carece de autoridad para imponer aranceles bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), ya que “el texto de la IEEPA no emplea la palabra ‘arancel’ ni ningún término de significado equivalente”.
La compañía solicita que las órdenes ejecutivas que derivaron en la aplicación de gravámenes sean declaradas inválidas y que se le reembolsen las cantidades pagadas con intereses.
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— BYD Global (@BYDGlobal) February 7, 2026
La compañía señaló que se vio obligada a presentar una demanda independiente para proteger su derecho al reembolso de los aranceles ya pagados.
Según Sun Xiaohong, jefe del departamento de automóviles de la Cámara China de Comercio para la Importación y Exportación de Maquinaria y Productos Electrónicos, la demanda “sienta un precedente” para que otras empresas chinas defiendan sus derechos por la vía legal.
La controversia arancelaria se ha intensificado desde el regreso de Trump a la presidencia, aunque los gravámenes del 100 por ciento a la importación de vehículos eléctricos chinos fueron aplicados inicialmente durante la administración de Joe Biden, para luego aumentar hasta el 135 por ciento tras sucesivas negociaciones y ajustes ya bajo el actual mandato.






