La presidenta Claudia Sheinbaum delineó los puntos centrales de la reforma electoral que su gobierno presentaría al Congreso en febrero. Negó que la iniciativa busque eliminar la autonomía del Instituto Nacional Electoral (INE) y afirmó que su objetivo es fortalecer la democracia.
“No se trata de quitar la autonomía al INE. No se la vamos a quitar”, declaró Sheinbaum en su conferencia mañanera.
Señaló que la propuesta, aún en definición, garantizará la representación de las minorías, reducirá el gasto en elecciones, incluyendo presupuestos a partidos, al INE y a los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE) sin afectar su operación, modificará el formato para elegir los cargos plurinominales y promoverá una mayor participación ciudadana mediante consultas a nivel municipal, estatal y federal.
La presidenta descartó reunirse con representantes de la oposición para negociar la iniciativa. “No, no tengo pensado reunirme con ellos. La propuesta que vamos a enviar fortalece a la democracia, no es una propuesta que nadie va a poder decir que estamos hacia un autoritarismo”, afirmó.
Añadió que la reforma podría entrar en vigor en 2027 y que la propuesta final podría estar lista la primera semana de febrero.
Sheinbaum también se refirió a otros aspectos en discusión, como la revisión del número de regidores en los municipios y el análisis del tema del desafuero, indicando que se está evaluando “hasta qué punto”.






