Los diputados de oposición exigieron a la Auditoría Superior del Estado (ASE) que detenga lo que calificaron como una “persecución política” disfrazada de fiscalización.
Los legisladores del PAN, PRI y MC advirtieron que el organismo está siendo utilizado como un “garrote” para amedrentar a ediles de oposición de cara a los próximos procesos electorales.
El coordinador de la bancada panista, Marcos Castro Martínez, denunció que existe una “selectividad sospechosa” en las revisiones de la ASE.
Señaló que mientras a los alcaldes de oposición se les exige información con plazos mínimos y bajo amenaza de sanciones severas, las irregularidades en municipios gobernados por el oficialismo parecen pasar por un filtro mucho más ligero.
La legisladora priista, Delfina Pozos, subrayó que la rendición de cuentas debe ser técnica y no política. “No estamos en contra de que se audite, estamos en contra de que se use la ley para doblar voluntades políticas“, sentenció.
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La diputada de Movimiento Ciudadano (MC), Fedrha Suriano Corrales, se sumó a la exigencia y apuntó que la ASE debe recuperar su carácter ciudadano y técnico.
“Es alarmante que la Auditoría parezca responder a una agenda de partido y no a una agenda de transparencia. Si la ASE pierde su imparcialidad, pierde su razón de existir“, señalaron.
El reclamo surgió luego de que Guadalupe Cuautle Torres, alcaldesa panista de San Andrés Cholula, fue acusada por presuntamente inflar el costo de una obra vial.
Derivado de los señalamientos, el auditor superior, Germán Reyna y Herrero, instruyó el inicio de una revisión especial al gobierno municipal.
Editor: César A. García






