La Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ordenó que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asuma como presidenta interina del país, tras lo que calificó como el secuestro del presidente Nicolás Maduro durante la operación militar estadounidense del sábado.
La magistrada Tania D’Amelio declaró que Rodríguez deberá “asumir y ejercer en condición de encargada, todas las atribuciones, deberes y facultades inherentes al cargo de presidenta de la República Bolivariana de Venezuela, con el fin de garantizar la continuidad administrativa y la defensa integral de la nación”.
La decisión se fundamenta en el artículo 234 de la Constitución venezolana, que establece que las faltas temporales o absolutas del presidente deben ser suplidas por el vicepresidente ejecutivo.
La medida responde a “la situación excepcional generada por el secuestro del presidente Maduro, lo cual configura un supuesto de imposibilidad material y temporal para el ejercicio de sus funciones”.
Fuerza Armada respalda a Rodríguez
La Fuerza Armada Nacional Bolivariana expresó su respaldo a la vicepresidenta Rodríguez a través de un comunicado leído por el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López. Sin embargo, el texto reiteró que considera a Maduro como “el auténtico y genuino líder constitucional de todos los venezolanos” y exigió a Estados Unidos su liberación inmediata.
Estados Unidos y la “transición”
El gobierno estadounidense, a través del secretario de Estado Marco Rubio, descartó a la líder opositora María Corina Machado como figura para resolver los problemas inmediatos de Venezuela, argumentando que “la gran mayoría de la oposición ya no está presente en Venezuela“. En su lugar, señaló a Rodríguez como interlocutora válida, afirmando que “es alguien con quien se puede trabajar”.
El presidente Donald Trump advirtió en una entrevista con The Atlantic que si la presidenta interina “no hace lo que es correcto, va a pagar un precio muy alto, probablemente más alto que el de Maduro”.
Horas después de la captura de Maduro, Delcy Rodríguez calificó la operación como un “secuestro ilegal e ilegítimo” y declaró que Venezuela no “va a ser colonia de nadie”.






