“En el Atoyac está el mejor ejemplo de lo que la presidenta Sheinbaum rescata en las cuencas hídricas del país. Ya observamos un agua semitransparente, es un gran avance”, afirmó el gobernador Alejandro Armenta al encabezar un recorrido de supervisión por el afluente del río.
Acompañado de presidentes municipales y servidores públicos estatales, el gobernador Armenta afirmó que el agua nace limpia en el Río Atoyac y que debe llegar en mejores condiciones al Lago de Valsequillo, ya que ese fue un sueño de padres y abuelos que disfrutaron de un río limpio.
Por ello, subrayó que el proyecto responde a una instrucción directa de la presidenta Claudia Sheinbaum, con enfoque en controlar descargas sanitarias e industriales, proteger la salud de la población y transformar la recuperación ambiental en oportunidades de turismo y bienestar comunitario.
Por su parte, el comisionado del Gobierno de México para el saneamiento del Río Atoyac, Isauro Martínez, destacó que el esquema técnico prioriza soluciones eficientes y complementarias, como plantas de tratamiento, colectores y biodigestores ubicados en puntos estratégicos. Señaló que la planeación permitió optimizar recursos federales, acelerar obras y sentar bases sólidas para las inversiones previstas en 2026, con resultados medibles en el corto plazo.
De los 109 kilómetros que recorre el Atoyac desde su nacimiento hasta el lago de Valsequillo, actualmente se intervienen 30 kilómetros del primer tramo. El coordinador técnico de Restauración y Saneamiento del Río Atoyac, Alejandro Vega Morales, explicó que el diagnóstico identificó 109 descargas, de las cuales 13 son municipales, y que las acciones contemplan plantas de tratamiento, reingeniería hidráulica y cerca de 84 kilómetros de colectores. Detalló que estas obras permitirán recuperar los primeros tramos del río y desincorporar instalaciones obsoletas en nueve municipios de la cuenca poblana.
La revisión realizada desde San Matías Tlalancaleca confirmó beneficios claros del saneamiento, como filtración natural del agua mediante grava y procesos biológicos, disminución de contaminantes aguas arriba y reutilización de lodos como fertilizante. En Santa Rita Tlahuapan se llevaron a cabo 50 inspecciones con PROFEPA y se convocó a empresas a corregir conductas e invertir en plantas de tratamiento, con la meta de recuperar los afluentes y fortalecer la resiliencia ambiental de la cuenca.
La directora general de la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento del Estado de Puebla (CEASPUE), Rebeca Bañuelos, explicó que los biodigestores conducen las descargas sanitarias a sistemas de tratamiento que incluyen registros, digestores, cajas de lodos y pozos de absorción. Este proceso evita afectaciones directas al Atoyac, permite la captación de agua de lluvia y abre la posibilidad de reutilización agrícola, con impactos positivos en empleo local y seguridad hídrica.






