La selección mexicana quedó eliminada del máximo torneo de naciones tras perder 3-2 ante Inglaterra en los octavos de final, en un encuentro disputado en el Estadio Azteca con una hora de retraso por el mal clima.
El duelo mantuvo una intensidad constante y ya al minuto 71 se habían registrado cinco anotaciones, en una noche donde Inglaterra mostró su poderío ofensivo y México luchó hasta el último instante, pero no le alcanzó para mantener viva la esperanza.
El técnico Javier Aguirre declaró al final del partido: “Son un gran equipo y nosotros hicimos lo que pudimos. No te puedes equivocar porque te condena”, y agregó: “No les puedo reprochar nada” a sus jugadores.
Inglaterra golpeó primero al minuto 36, cuando Bukayo Saka filtró un balón para Jude Bellingham, quien definió de cabeza para el 0-1. Apenas dos minutos después, Bellingham empujó el balón a pase de Harry Kane para ampliar la ventaja a 0-2. México encontró un respiro antes del descanso: al minuto 42, Julián Quiñones descontó con una volea tras un rebote en el área, marcando su cuarto gol en el torneo.
En la segunda parte, Inglaterra se quedó con diez jugadores por la expulsión de Jarell Quansah tras una revisión del VAR por una falta sobre Jesús Gallardo.
Sin embargo, cuando México parecía tener el control, el árbitro señaló un penal a favor de los ingleses y Harry Kane no perdonó desde los once pasos para el 1-3 al minuto 60. México respondió al 69 con un penal convertido por Raúl Jiménez, que acercó el marcador a 2-3 y desató la euforia de la afición.
A pesar de la ventaja numérica y el acoso final, México no logró el empate, Inglaterra resistió y se clasificó a los cuartos de final, donde enfrentará a Noruega el 11 de julio en Miami.
“Vasco” fuera del Tri
México, que llegó invicto a esta instancia, se despidió del torneo con una actuación que el entrenador Aguirre calificó como digna de felicitación. El partido también marcó el adiós de Aguirre al frente del Tri, pues se ha anunciado que el exdefensor Rafael Márquez tomaría su lugar.
La afición mexicana, que abarrotó el estadio con más de 80 mil espectadores, vivió una noche de emociones encontradas, viendo a su equipo poner contra las cuerdas a una de las mejores selecciones del mundo, pero sin poder evitar la eliminación.






