El gobierno de Claudia Sheinbaum planteó un plan a 10 años que pretende elevar la producción nacional de 2 mil 300 pies cúbicos de gas natural a más de 8 mil 600 millones diarios para 2035, los esfuerzos nacionales se centran en la meta de lograr la soberanía energética.
El objetivo es acercarse al consumo actual y reducir la compra de gas importado, pero el plan tiene un punto que resultará polémico: para lograrlo, México tendría que recurrir al fracking, una técnica de extracción de gas no convencional contenida en rocas duras como lutitas.
México consume cada día 9 mil millones de pies cúbicos de gas natural, de esa cantidad, solo 2 mil 300 millones los produce Petróleos Mexicanos (Pemex), mientras que los 6 mil 800 millones restantes vienen del extranjero, principalmente de Texas y California.
Recursos o medio ambiente
El fracking ha sido señalado por sus impactos ambientales, que incluyen contaminación de acuíferos, uso intensivo de agua y daños al suelo.
Pemex calcula que el país tiene un potencial de 83 billones de pies cúbicos en gas convencional y 141 billones en recursos no convencionales. “Tenemos abundantes recursos y no los hemos aprovechado“, reconoció el director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla.
La presidenta Sheinbaum lo reconoció: “Si vamos a hacer explotación de gas no convencional, tiene que ser de una manera sustentable“. Por eso, anunció la creación de un comité científico con especialistas nacionales e internacionales.
Ese comité tendrá dos meses para analizar si existen nuevas tecnologías que reduzcan los daños ambientales, solo si el dictamen es favorable, el gobierno daría luz verde al proyecto.
La secretaria de Energía, Luz Elena González, expresó: “Al depender de otros países para acceder al gas, estamos expuestos a decisiones que están fuera de nuestro control“.






