
La UEFA y sus 55 federaciones miembro acordaron este jueves boicotear todas las competiciones de la FIFA en protesta por el plan del presidente del organismo, Gianni Infantino, de vender una participación de los ingresos de la Copa del Mundo a inversores de capital privado.
La decisión se tomó tras una reunión urgente en línea convocada para contrarrestar la oferta, que debe ser aceptada a más tardar a mediados de septiembre.
“La UEFA y sus federaciones nacionales no participarán en las competiciones de la FIFA mientras estas propuestas sigan vigentes, a menos que dicha propuesta se haya abandonado por completo y se hayan dado garantías vinculantes de que la FIFA nunca más abrirá su gobernanza ni sus competiciones a la propiedad privada“, señaló el ente rector del fútbol europeo en un comunicado.
Statement on behalf of UEFA and its 55 National Associations
— UEFA (@UEFA) July 30, 2026
Propuesta de capital privado
La propuesta de Infantino, revelada el martes, consiste en dividir las operaciones comerciales de la FIFA en una operación de 20 mil millones de dólares, con un 20 por ciento en manos de inversores privados. El inversor principal sería una firma de inversión de Nueva York creada por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump.
La FIFA ofrecería 20 millones de dólares a cada uno de sus 211 miembros globales como parte del acuerdo, algo que se tomó fuera de las esperas de la federación como un soborno disfrazado de inversión. Incluso la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (CONCACAF) se sumó a las críticas contra el plan.
“La Copa del Mundo no puede ser tratada como un producto de inversión. Es uno de los mayores legados deportivos del fútbol, forjada a lo largo de generaciones”.
La UEFA calificó la iniciativa como “irresponsable e indefendible”, argumentando que fue concebida en secreto y llevada “al borde de su aprobación sin una consulta significativa” con los responsables de la gestión del deporte. “Esto no es solo un profundo fracaso de liderazgo, sino una abdicación del deber de la FIFA como custodio del fútbol mundial”, manifestó el organismo.
La organización europea advirtió que la entrada de inversores privados transformaría el fútbol de manera irreversible. “En el momento en que inversores externos adquieren participaciones de propiedad en competiciones de la FIFA, el fútbol cambia para siempre. El retorno comercial se convierte en una obligación permanente. Las expectativas de los inversores pasan a ser una presión diaria”, sostuvo el comunicado.
“No se trata de una «decisión democrática», sino de un gobierno basado en la intimidación: un acto de coerción indigno de una institución encargada de la gestión del fútbol mundial”.
El organismo señaló que cada decisión sobre el calendario internacional, los formatos de competición y el futuro del fútbol se regiría por los intereses de los accionistas y no por el beneficio del deporte.
Adiós a los torneos FIFA
La próxima competición de la FIFA en Europa será el Mundial femenino Sub20 en Polonia, a partir del 5 de septiembre. La UEFA advirtió que ninguna selección nacional europea participará mientras la propuesta siga vigente.
Infantino defendió la oferta como una oportunidad para “acelerar al máximo” la financiación del desarrollo del fútbol mundial, argumentando que la mayoría de los 211 miembros de la FIFA dependen de esos fondos.






