
Tomar café por la mañana, uno de los rituales por excelencia de la vida adulta, podría ser algo más que una simple costumbre. Un nuevo estudio publicado en la revista “Journal of Affective Disorders” reveló que un consumo moderado de esta bebida al día podría beneficiar significativamente la salud mental.
La investigación, realizada en el Reino Unido, analizó a casi medio millón de personas de entre 40 y 69 años durante más de una década. Los participantes proporcionaron información detallada sobre su consumo diario, incluyendo cantidades y el tipo de café preferido (instantáneo, molido o descafeinado).
Los resultados determinaron que ingerir entre dos y tres tazas al día podría aportar beneficios a la salud mental; por el contrario, un consumo de cinco o más tazas diarias podría incrementar el riesgo de sufrir trastornos psicológicos.
Al analizar los datos, los investigadores observaron una curva en “forma de J”. Esto significa que tanto el consumo nulo como el excesivo no representan los mismos beneficios que una ingesta moderada.
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Además, los efectos positivos se mostraron con mayor intensidad en los hombres. Este hallazgo refuerza la tendencia científica actual de estudiar la relación entre la nutrición y el manejo de los trastornos mentales.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más de mil millones de personas viven con algún trastorno de salud mental. Ante este panorama, el organismo ha advertido sobre la necesidad de implementar medidas para frenar esta “pandemia de trastornos de salud mental”, señalando que la ansiedad y la depresión son la segunda causa de discapacidad a largo plazo y un factor determinante en la pérdida de años de vida saludable.
A pesar de los hallazgos, el equipo responsable del estudio reconoció que no es posible establecer una relación de causa y efecto absoluta. Advirtieron que los consumidores de café que ya presentan un mal estado de salud mental deberían considerar reducir su dosis.
Asimismo, señalaron que la muestra del estudio estaba constituida principalmente por personas adultas blancas con una salud superior al promedio, por lo que la generalización de estos resultados tiene sus limitaciones.
Editor: José Francisco Escobar





