A través de sus redes sociales, Spotify y Liquid Death anunciaron una colaboración para lanzar la “Eternal Playlist Urn”, una urna que incluye un altavoz en la tapa, el cual puede conectarse por Bluetooth para reproducir música en su interior.
El producto es una urna de resina (que realmente puede contener cenizas) con una altura aproximada de 28 centímetros, una capacidad máxima de un kilo y carga mediante puerto USB-C. Se puede adquirir a través de la página oficial de la marca de agua; sin embargo, no es un artículo accesible, puesto que tiene un precio de 495 dólares y está limitado a solo 150 unidades, por lo que perfila como un objeto de colección.
El recipiente no llega solo, ya que surge la duda: ¿cómo saber qué música poner? Para ello, la plaforma de streaming creó el “Generador de Playlist Eterna”, un sitio en el que el usuario responde preguntas como: “¿Cuál es tu vibra de fantasma?” o “¿Con qué música piensas asustar a la gente?”. A partir de las respuestas, se genera una lista de reproducción para la eternidad.
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En un tono humorístico, la marca promete que este artículo permitirá disfrutar de tus temas favoritos incluso después de la muerte y mejorará cualquier experiencia póstuma. Además, asegura con humor que reproducir música al difunto genera una reducción del 47% en la probabilidad de que este haga apariciones o asuste a los vivos.
El marketing de la compañía suele ser provocador, al igual que su identidad visual. Entre sus antecedentes destacan “Sell Your Soul”, su programa de lealtad donde los usuarios firman un contrato para vender literalmente su alma a la empresa; su comercial para el Super Bowl, en el que aparecen niños bebiendo de sus latas (lo que generó confusión, puesto que el envase asemeja al de una cerveza, aunque solo venden agua).
Otras de sus campañas más comentadas fue la colaboración con Tony Hawk. En aquella ocasión lanzaron una serie limitada de 100 patinetas cuya pintura contenía sangre real del deportista, las cuales se agotaron en cuestión de segundos.
Editor: José Francisco Escobar






