El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, aseguró estar “preparado para un acuerdo parcial” con Hamás para lograr el retorno de parte de los rehenes que fueron secuestrados en Gaza, sin embargo, resaltó que no pondrá fin a la “guerra” hasta que el grupo islamista sea destruido.
En una entrevista para el medio Canal 14 de Israel declaró que están “obligados a continuar luchando tras una pausa para lograr nuestra meta de destruir a Hamás”.
La Oficina del Primer Ministro posteriormente envió un comunicado aclarando que “es Hamás quien se opone al acuerdo, no Israel”, tras las críticas hacia Netanyahu por sus declaraciones, en las que se cuestionaba al político por la intención de mantener el conflicto.
Hamás publicó un texto de respuesta en el que se expresaba que cualquier acuerdo debe incluir “una afirmación clara de alto el fuego permanente y una retirada completa de la Franja de Gaza”.
La organización señaló que las declaraciones del mandatario israelí “son una clara confirmación de su rechazo a la reciente resolución del Consejo de Seguridad y las propuestas del presidente Biden”.
Benjamín Netanyahu expresó que está próxima a terminar la fase de mayor intensidad en los combates contra Hamás en Rafah, en el sur de la Franja de Gaza, pero no dejará de atacar. Posteriormente concentrará tropas en la frontera con Líbano.
“Esto no significa que la guerra va a terminar, sino que la guerra en su fase más intensa está cerca de terminar en Rafah”, especificó.
Desde el 7 de octubre de 2023, Israel y Hamás solo lograron un acuerdo de tregua de una semana a finales de noviembre, ambos grupos acusaron al contrario de romperla. En ese entonces se dio el intercambio de 105 rehenes por 240 prisioneros palestinos.






