La salud es uno de los grandes tesoros de nuestros tiempos. El sistema de salud mexicano necesita actualizarse y brindar herramientas de capacitación adecuadas para todas y todos los profesionales desde su preparación académica. La IBERO Puebla, consciente de este panorama y alineada con la filosofía de poner el conocimiento al servicio de las y los demás, recibió por primera vez la Capacitación en Nutrición Clínica para prestadores de servicio social de los servicios de salud del estado de Puebla.
Esta plataforma de aprendizaje e intercambio de conocimientos ocurrió el Auditorio Papa Francisco gracias a la organización de los servicios de salud del estado de Puebla, la Asociación Mexicana de Nutriología, A. C. (AMENAC) y el Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad Jesuita. Estudiantado de múltiples universidades escuchó las vivencias de grandes expertas y expertos, así como recomendaciones, necesidades y retos que hay en el área actualmente.
La bienvenida a este espacio la dio la Dra. Lilia Vélez Iglesias, directora general Académica, quien expresó el honor de recibir este importante evento que busca cambiar los procesos y prácticas de las y los especialistas de nutrición clínica en las instituciones de Puebla.
“Como Universidad Jesuita, la IBERO Puebla es una universidad confiada a la Compañía de Jesús y, por lo tanto, respondemos a la realidad contextual en la que nos encontramos. Por eso, es para nosotros importantísimo colaborar con actores públicos, privados y sociales, particularmente con actores del sector salud, para una mejor formación del estudiantado en general y particularmente de nuestros estudiantes”, explicó la directora general en la inauguración.
“Nosotros somos el soporte biológico y el aliento que sostiene la recuperación, mejora el pronóstico y dignifica la vida de esa persona en la cama del hospital”: Mtro. José Roberto Esparza.
La Dra. Vélez Iglesias remarcó que en México hay 32 millones de personas con 50 años o más, de las cuales el 41.5% tiene un diagnóstico de hipertensión y el 25.5% diabetes. “Solamente este par de datos nos muestran lo que, en materia demográfica y de salud, enfrentaremos como población. Es indispensable que los estudiantes de las disciplinas vinculadas con la salud se preparen”.
La Dra. Sofía Morales Zurita, subdirectora de Salud Pública, también remarcó la importancia de las y los nutriólogos clínicos en el sistema de salud. Como egresada de una Universidad del SUJ, remarcó el papel del trato humano, pues “un pequeño cambio puede ser significativo en la vida de nuestros pacientes. Y eso es lo importante que debemos llevarnos hoy”.
También estuvo presente el Dr. Juan Carlos Mancilla Mendieta, jefe de hospitales de alta especialidad ISSSTEP e IMSS Bienestar, quien describió este evento como “algo extraordinario”, pues la nutrición es una base médica que todo paciente necesita para mejorar progresivamente. A su vez, reconoció a la IBERO Puebla por ser una “excelente Universidad, que día a día forman a más nutriólogos”, altamente demandados en el entorno clínico.
Esta importancia fue enfatizada por el jefe de oficina de Educación en Salud, el Dr. Héctor Alfonso Gómez Santos, quien vio en esta capacitación “un espacio de aprendizaje, de intercambio de experiencias y fortalecimiento de competencias que impactarán positivamente en la atención de nuestros pacientes”. A su vez, reconoció la excelencia académica en cada uno de los ejes retomados en el programa.
Quien dio el banderazo de inicio fue el Mtro. José Roberto Esparza Solís, titular de la AMENAC en Puebla, y se dirigió a las generaciones de pasantes en nutrición presentes: “La Nutrición Clínica es ciencia profunda, […] pero, por encima de todo, es una labor profundamente humana, que exige una inmensa empatía”. Por ello, “los invito a que absorban cada minuto de esta capacitación, a que cuestionen, aprendan y salgan a la sala del hospital a revolucionar el diagnóstico del paciente. Salgan y marquen la diferencia”.
Esta jornada tuvo a profesionales del campo de la nutrición que salieron a hacer la diferencia, particularmente con el sello IBERO Puebla. Como ejemplo, estuvo presente la LNCA. Daniela López Velázquez, nutrióloga clínica egresada de la Universidad Jesuita, y que ha escalado sus conocimientos al Hospital para el Niño Poblano, un espacio donde procura y fomenta la cultura de la nutrición para las y los pacientes más jóvenes y en situación de vulnerabiludad.






