China y Rusia ejercieron su derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU para bloquear una resolución que instaba a coordinar esfuerzos para garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz y exigía a Irán el cese inmediato de los ataques contra buques comerciales.
El texto, presentado por Arabia Saudí, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait y Catar, obtuvo 11 votos a favor, dos abstenciones (Pakistán y Colombia) y los dos votos en contra de Rusia y China, miembros permanentes con derecho a veto.
La resolución alentaba a “coordinar medidas de carácter defensivo y proporcionales a las circunstancias”, incluidas escoltas a embarcaciones mercantes, y pedía a Irán que cesara los ataques contra buques mercantes.
El estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20 por ciento del petróleo mundial, es una arteria clave para el comercio energético global, lo que explica la preocupación internacional ante cualquier amenaza a la libertad de navegación.
🔴URGENTE. China y Rusia vetan en el Consejo de Seguridad el uso de las escoltas armadas a buques mercantes en el Estrecho de Ormuz, como solicitaban los países del Golfo. Votación: 11 votos a favor, 2 en contra (China y Rusia), y 2 abstenciones pic.twitter.com/EJfIAW6nNu
— Noticias ONU (@NoticiasONU) April 7, 2026
Argumentos de Rusia y China
El embajador ruso, Vassily Nebenzia, explicó que su país no podía apoyar un texto que presentaba “las acciones de Irán como la única fuente de desestabilización, ignorando por completo las causas reales de la crisis: los ataques ilegales de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní”. Advirtió que el texto “da carta blanca para continuar con actos agresivos y una mayor escalada”.
El embajador chino, Fu Cong, respaldó el veto y subrayó que el texto “no logra capturar las causas profundas del conflicto de manera integral y equilibrada”.
Afirmó que “Estados Unidos e Israel son los instigadores de este conflicto” y que “la razón fundamental de la interrupción de la navegación en el estrecho de Ormuz son las acciones militares ilegales de Israel y Estados Unidos contra Irán”. Pekín advirtió que la resolución hubiera “proporcionado una apariencia de legitimidad a operaciones militares no autorizadas” y “otorgado una licencia para usar la fuerza”.
Postura de Estados Unidos e Irán
El representante de Washington, Michael Waltz, añadió que “Irán debe dejar de atacar el Golfo” y que la petición para que desbloquee el estrecho “no era descabellada”.
El enviado de Teherán, Amir Saeid Iravani, aseguró que el objetivo de la resolución era “castigar a la víctima por defender su soberanía y sus intereses nacionales vitales en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz”. Argumentó que Irán ha respondido a la guerra con medidas proporcionadas destinadas a impedir el paso de buques vinculados a los agresores, asegurando que los buques no hostiles podrán ejercer libremente su derecho de paso.






