Los documentos desclasificados por el Departamento de Justicia contienen una lista de al menos doce denuncias recibidas por el FBI el año pasado que acusan al presidente Donald Trump de abuso sexual contra menores junto a Epstein y Ghislaine Maxwell en Mar-a-Lago.
Los documentos señalan que estas acusaciones no han sido verificadas; en muchos casos no se estableció contacto con los denunciantes o la información era de segunda mano. No se presentan pruebas que las corroboren.
Los archivos también incluyen un intercambio de correos electrónicos de 2012 entre el magnate Elon Musk y Jeffrey Epstein.
En ellos, Musk pregunta: “¿qué día/noche será la fiesta más salvaje en tu isla?“. En un mensaje anterior, Epstein consultaba sobre el número de personas para preparar el helicóptero, a lo que Musk respondía que solo asistirían “Talulah y yo”, refiriéndose a su entonces pareja, la actriz Talulah Riley. Musk ha negado públicamente haber visitado la isla.
Repercusiones en el mundo
La publicación de los documentos ha tenido repercusiones internacionales. En Eslovaquia, el primer ministro aceptó la dimisión del funcionario Miroslav Lajcak tras revelarse fotos y correos que lo mostraban reuniéndose con Epstein después de su liberación de prisión.
En el Reino Unido, el primer ministro Keir Starmer sugirió que Andrew Mountbatten-Windsor debería cooperar con las autoridades estadounidenses y contar todo lo que sabe sobre las actividades de Epstein.
Entre la correspondencia publicada también figura un correo de Epstein de 2014 donde comenta un encuentro con el empresario mexicano Ricardo Salinas Pliego. Epstein relata que Salinas Pliego presumió de contar con 300 hombres para la seguridad de su familia y de poseer una isla.
El fiscal general adjunto Todd Blanche declaró que la revisión del caso Epstein ha concluido y que el Departamento de Justicia no puede “crear pruebas o presentar un caso que no existe”.
Un grupo de 18 sobrevivientes de Epstein emitieron un comunicado exigiendo que se revele toda la verdad y que todos los perpetradores rindan cuentas.






