17.3 C
Puebla City
viernes, junio 19, 2026
Inicio Portada

Zócalo de Puebla estalla con el triunfo de México sobre Corea

15
El zócalo de Puebla se llenó de porras, mariachis y festejos tras la victoria de México ante Corea. / Foto: Es Imagen.

Cada centímetro de la Fan Zone del zócalo de Puebla, como las escaleras y las bardas de la Catedral, emuló las gradas de un estadio, repleta de aficionados mexicanos y de extranjeros que estallaron con el triunfo de la selección de México 1-0 contra Corea del Sur.

La “fiesta del fútbol” se vivió a través de tres pantallas colocadas en el primer cuadro de la ciudad, pero con el ambiente que se vive en un estadio: una afición esperanzada, frustrada cuando una jugada no se concretaba y con porras para apoyar a su equipo, pero también para intentar intimidar al equipo rival como si escucharan los jugadores a la distancia.

Los más pequeños se sentaron frente a las pantallas; las familias llegaron con sus bolsas de palomitas caseras o sus chicharrones; algunas parejas compraron sus pizzas para comerlas en el suelo o con sus seres queridos; unos más espantaban los moscos con el humo de un cigarro.

Desde el inicio del partido, los poblanos abuchearon a Luis Romo por sus declaraciones unas horas antes del encuentro con el equipo coreano; el enojo se esfumó después del segundo tiempo con el primer gol del mexicano.

Te puede interesar: Nueve presidentes municipales de Puebla envueltos en la polémica

El medio tiempo se llenó de música de los mariachis, del ánimo de una porra de fútbol con tambores y hombres enmascarados que animaban a los asistentes y una afición que portaba sombreros enormes con orgullo y hasta con un toro de plástico que cargaron sobre sus hombros.

Como si asistieran al estadio, las y los aficionados apoyaron cada acción del arquero Raúl “Tala” Rangel que impidió el empate de Corea del Sur.

Cada uno de los asistentes vistió la playera verde; a pesar de que había extranjeros, estos decidieron vestir la misma camiseta del país anfitrión.

La frustración y el miedo inundaron a las mujeres, hombres e infancias que observaban los últimos minutos, hasta que escucharon el silbatazo final y pudieron aplaudir y salir con una sonrisa para festejar el segundo triunfo de México en la justa deportiva.

Te recomendamos: