El pasado 10 de abril, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) liberó a una familia de lobos mexicanos (Canis lupus baileyi) en un nuevo sitio de reintroducción ubicado en el municipio de Santa Catarina de Tepehuanes, Durango.
La manada está conformada por el macho Jhon, la hembra Miranda y sus dos crías macho de ocho meses, Elías y Chuy. Los ejemplares arribaron el 25 de marzo a la comunidad forestal El Tarahumar y Bajíos del Tarahumar.
Con esta acción, Durango se convierte en el segundo estado del país donde se reintroduce el lobo mexicano en vida silvestre.
La Semarnat precisó que el proceso fue posible gracias a la aprobación unánime de la Asamblea de la comunidad, que respaldó el establecimiento del proyecto de conservación dentro de su territorio.
🐺 Como resultado de un importante proceso de reintroducción, este viernes la #Semarnat, a través de la Oficina de Representación en #Durango, participó en la liberación de 4 ejemplares de lobo mexicano en la Sierra Madre Occidental.
— SEMARNAT México (@SEMARNAT_mx) April 12, 2026
🌿 Para dar seguimiento a su adaptación,… pic.twitter.com/JYkz0JyD98
Adaptación y monitoreo
Como parte del protocolo de manejo, la familia de lobos permaneció en un recinto de prereintroducción bajo observación y cuidado de especialistas. Durante esta fase, se evaluó su adaptación al entorno, su comportamiento como grupo familiar y su respuesta a las características del hábitat.
Esta manada se suma a los ejemplares trasladados al mismo sitio el pasado 13 de marzo, que continúan bajo monitoreo especializado.
La acción forma parte del Programa Binacional de Conservación México-Estados Unidos y marca el retorno de la especie a la región tras cinco décadas sin presencia registrada.
Beneficios ecológicos
La Semarnat destacó que el regreso del lobo mexicano a los bosques templados de la Sierra Madre Occidental contribuye a regular las poblaciones de herbívoros, lo que favorece el equilibrio de los ecosistemas.
La dependencia subrayó que su presencia refuerza procesos ecológicos clave y contribuye a la restauración funcional del ecosistema, consolidando a la región como un punto estratégico para la recuperación de esta especie emblemática de México.
El proyecto de recuperación es resultado de la colaboración entre la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Semarnat, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).






