El Comité Disciplinario de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha dictado una sanción tras los hechos ocurridos el pasado primero de mayo en el encuentro entre el Andorra y el Albacete, en el que el equipo perteneciente a Gerard Piqué perdió por un marcador de 1-0, situación que desencadenó una fuerte reacción de parte del campeón del mundo.
Piqué advirtió a los colegiados que necesitarían escoltas para evitar una “agresión”, mientras que el presidente del FC Andorra intentó golpearlos.
La sanción completa al exjugador es de seis partidos de suspensión por “violencia leve hacia los árbitros” y dos meses de inhabilitación por “actos notorios y públicos que atentan contra la dignidad y decoro deportivos”, pero también se sancionó a Jaume Nogués, director deportivo, Ferran Vilaseca, presidente del club, y Cristian Lanzarote, delegado del equipo, e incluso a parte del cuerpo técnico del club.
Al club se le impuso una multa de mil 500 euros y la clausura parcial de su estadio, el Nou Estadi d’Encamp, por dos partidos, inhabilitando específicamente el palco presidencial y las zonas VIP, lugares en los cuales Piqué suele ubicarse cuando acude a ver al cuadro de los Pirineos.
Esto ha dado de qué hablar, puesto que el catalán no cuenta con un cargo oficial en el club al ser solamente el propietario de Kosmos, sociedad accionista mayoritaria de la entidad.
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¿Qué ocurrió?
Los incidentes comenzaron desde el descanso, cuando el árbitro relató en el acta que el presidente de la Kings League fue al túnel de vestuarios a objetar sus decisiones, situación que escaló al finalizar el encuentro cuando el delegado le gritó al asistente: “Eres el peor asistente de la categoría”, mientras que el director deportivo, increpó al central diciéndole: “¡Nos lo habéis traído expresamente a pesar de escribir una carta a la federación, sinvergüenzas!”.
El ambiente hostil continuó cuando Piqué volvió a objetar las decisiones arbitrales a gritos y, en el momento en que los jueces entraban a su vestidor, exclamó: “¡Ahora, si queréis, ponedlo en el acta!”.
Los hechos más graves se registraron en el estacionamiento, donde Piqué advirtió a los colegiados: “Salid escoltados no os vayan a agredir”, para luego cerrar con la polémica frase: “En otro país os reventarían pero aquí en Andorra somos un país civilizado”.
En ese mismo lugar, el presidente del club intentó golpear al delegado informador, siendo detenido por las fuerzas policiales, mientras que Nogués despidió al vehículo arbitral gritando: “Ojalá tengáis un accidente”.
Editor: José Francisco Escobar






