Exigen mantener búsqueda de Misael Romero, desaparecido por grupo criminal

7
Misael Romero Sombrerero fue visto por última vez el 10 de agosto de 2025.

A Odette* se le quiebra la voz al recordar aquel 10 de agosto de 2025, la última vez que vio a su esposo Misael Romero Sombrerero, cuando le dijo que ya había encontrado trabajo y al día siguiente empezaba, pero ya no volvió a su hogar.

“Me pongo a pensar: de saber que era la última vez que lo veía, no lo hubiera dejado ir”, dice al otro lado del teléfono con su identidad bajo resguardo, debido a que las investigaciones de la Fiscalía General del Estado arrojan que fue reclutado por un grupo criminal al lado de otras 11 personas que fueron rescatadas el año pasado en Amozoc.

Misael y ella se dedicaban al comercio, pero tras una crisis económica, él decidió buscar trabajo y un amigo le dijo que había una oportunidad, pero no supo más.

Sabe que fue parte de ese grupo por la fecha en la que desapareció y porque vestía igual que ellos, pantalón de mezclilla negro y playera negra corta, como se lo han confirmado las autoridades.

Sin embargo, dos de los hombres que fueron rescatados y que Misael conocía, negaron saber quién es y al ser víctimas de desaparición, no fueron forzados a declarar sobre el paradero de su esposo.

Así, han pasado seis meses sin saber de él, ella ha decidido emprender la búsqueda por su cuenta en las calles del municipio, pegando su ficha de búsqueda, preguntando por él, pero la gente que la ve teme a darle más información.

Las pocas personas que le dicen algo, son quienes lo vieron días antes de su desaparición, pero sin ninguna pista de lo que sucedió después de ese 10 de agosto.

El agente de investigación que le fue asignado tampoco le da ningún avance y la Comisión estatal de Búsqueda de Personas ya no la acompaña a continuar pegando su ficha, por lo cual Odette pide apoyo para ella y su familia, ya que considera buscar a su esposo es una actividad de alto riesgo.

En medio de la búsqueda, la familia de Misael lidió con una falsa acusación de que era el reclutador del grupo que desapareció, pero lo pudieron desmentir y que siguiera considerado como víctima.

Antes del día de su desaparición su vida era normal, la violencia que se registraba en el municipio parecía lejana para ellos.

Misael nos hace falta porque es un padre de familia, desgraciadamente le ofrecieron esa oportunidad de trabajo porque no estábamos al 100, es un comerciante, es un buen hijo, es un ser humano que nos hace falta porque él ha estado en las buenas y malas conmigo, yo voy a estar para él”, agrega.

Odette pide a las autoridades no abandonar la búsqueda de su esposo, sea cual sea su estado, para acabar con la incertidumbre que la tiene “muerta en vida”.

*El nombre de la persona entrevistada fue modificado por motivos de seguridad

Te recomendamos: