Países de Europa occidental y central, como España, Francia y Reino Unido, han activado alertas rojas ante una ola de calor que en los próximos días podría superar los 40 °C. Las autoridades advierten que el fenómeno se está intensificando y afectando a gran parte del continente, con riesgos importantes para la población.
En Francia, más de la mitad de sus regiones se encuentran bajo el nivel máximo de alerta meteorológica. Esto ha llevado al cierre de cientos de escuelas, mientras el país enfrenta temperaturas récord, incluyendo 44.3 °C en Pissos, en el departamento de Landes, la cifra más alta registrada desde que existen mediciones.
La situación también ha dejado consecuencias fatales. Al menos 40 personas han muerto por ahogamiento en los últimos días en Francia al intentar refrescarse en ríos y canales sin supervisión. Las autoridades han insistido en los peligros de nadar en zonas no vigiladas, especialmente durante episodios de calor extremo, y se ha reportado el caso de una menor de 13 años entre las víctimas.
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En Alemania, también se han registrado ahogamientos y se espera que las temperaturas alcancen hasta 40 °C en el oeste y suroeste del país hacia finales de la semana. Mientras tanto, en España, la Agencia Estatal de Meteorología ha advertido de valores “extremadamente altos”, hasta 10 grados por encima de lo habitual, con posibles máximas de 44 °C y alertas rojas activadas en regiones como el País Vasco.
En el Reino Unido, el servicio meteorológico emitió una alerta roja poco habitual para partes de Inglaterra y Gales, donde se prevén hasta 38 °C. Otros países como Italia, Suiza y Luxemburgo también han activado advertencias similares ante el avance del calor extremo en la región.
De acuerdo con los expertos, la causa principal de esta situación es un “domo de calor”, una masa de aire cálido procedente del Sahara que queda atrapada sobre Europa por un sistema de alta presión conocido como el “anticiclón africano”. Los científicos señalan que el cambio climático ha aumentado la frecuencia e intensidad de estas olas de calor, haciendo que sean más prolongadas y probables en comparación con décadas anteriores.
Editor: Edgar Espinoza






