Crece reclutamiento forzado de niños en Colombia y Haití: Unicef

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Foto: Envato Elements

En el marco del Día de las Manos Rojas, conmemorado este 12 de febrero, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) denunció un crecimiento exponencial del reclutamiento y uso de menores por parte de grupos armados en Haití y Colombia.

La directora ejecutiva del organismo, Catherine Russell, advirtió que los derechos de la infancia son “innegociables” y exigió la liberación inmediata de todos los niños y niñas utilizados por estas estructuras violentas.

Se disparan cifras 200 y 300%

En Haití, el número de menores reclutados se disparó aproximadamente un 200 por ciento durante 2025, en un contexto donde más de la mitad de los 1.4 millones de desplazados internos son niños y niñas.

La violencia armada persistente, los desastres naturales y la pobreza extrema han propiciado la expansión de los grupos armados, que ven en la explotación infantil una herramienta de supervivencia. Muchos menores se ven obligados a alistarse para ayudar a sus familias, tras recibir amenazas directas o como única alternativa tras haber sido separados de sus cuidadores.

Desde la firma del protocolo para la entrega de niños vinculados con grupos armados en enero de 2024, Unicef y sus aliados han logrado identificar y asistir a más de 500 menores en todo el país, brindándoles protección especializada y servicios de reintegración.

En Colombia, la situación es igualmente alarmante. Según cifras verificadas por Naciones Unidas e incluidas en el informe del Secretario General sobre niños y conflictos armados correspondiente a 2024, el reclutamiento y uso de menores por grupos armados aumentó 300 por ciento en los últimos cinco años. En promedio, un niño o niña es reclutado cada 20 horas en el país sudamericano.

Tanya Chapuisat, representante de Unicef en Colombia, señaló que los menores no solo quedan atrapados en el fuego cruzado, sino que llevan años siendo reclutados por estructuras armadas. La escalada de violencia, la pobreza generalizada, la falta de educación y la limitada presencia de servicios sociales en zonas rurales son factores determinantes.

Los grupos armados recurren cada vez más a redes sociales para captar menores mediante falsas promesas de empleo y una vida mejor, sin permitirles abandonar una vez que ingresan.

Unicef implementa en Colombia un enfoque sistémico de prevención que prioriza el acceso a servicios esenciales en el entorno comunitario y familiar, con perspectiva étnica y capacitación a menores para identificar riesgos y construir proyectos de vida alejados de la violencia.

El organismo internacional subrayó que el reclutamiento de menores constituye una grave violación del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos, y enfatizó que los niños asociados a grupos armados deben ser tratados como víctimas, no como perpetradores.

“No podemos tratar como perpetradores a los niños y niñas asociados con grupos armados”, afirmó Russell. “Deben recibir los servicios de reintegración adecuados y estar protegidos contra el estigma, las represalias y otros peligros”.

Unicef instó a las autoridades nacionales y a la comunidad internacional a fortalecer los sistemas de protección infantil, garantizar el acceso sostenido a servicios esenciales y reforzar los programas de localización y reunificación familiar.

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