El presidente del máximo organismo rector del balompié, Gianni Infantino, anunció que en conjunto con el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, entregarán el trofeo en la gran final del torneo de selecciones, la cual se disputará el próximo 19 de julio en el MetLife Stadium. Esta decisión romperá con el protocolo institucional establecido para el certamen y ha generado un intenso debate, especialmente tras los polémicos acontecimientos ocurridos en el torneo internacional de clubes de 2025.
En las ediciones más recientes del campeonato absoluto de naciones, como en Catar 2022 y Rusia 2018, fue única y exclusivamente el presidente de la federación internacional quien entregó el galardón al capitán de la selección campeona. A pesar de que este protocolo restrictivo se instauró bajo el mandato del propio Gianni Infantino, será él mismo quien se encargue de romperlo. Cabe destacar que en el pasado sí hubo jefes de Estado que entregaron el galardón, como el rey Juan Carlos I de España en 1982 o la reina Isabel II en 1966.
Esta no será la primera vez que el inquilino de la Casa Blanca participe directamente en una ceremonia de premiación futbolística. En la final del torneo mundial de clubes de 2025, disputada entre el Chelsea y el Paris Saint-Germain, ambos personajes compartieron el estrado para otorgar el trofeo. Aquel episodio provocó confusión e incomodidad entre los futbolistas debido a la inusual permanencia de los dirigentes en el podio durante los festejos, e incluso se registraron notorios abucheos y silbidos por parte del público en las tribunas.
Te puede interesar: Cristiano Ronaldo logra anotar en seis Mundiales consecutivos
La polémica por las pausas de hidratación
A la par de esta decisión protocolaria, otra de las cuestiones que ha desatado controversia en el desarrollo de la competencia son las pausas de hidratación. Mientras el comité organizador defiende que estos descansos se implementaron para salvaguardar la integridad física de los atletas ante las intensas olas de calor veraniegas, diversos analistas y aficionados aseguran que su diseño responde principalmente a intereses comerciales, buscando vender espacios publicitarios televisivos para generar mayores ingresos.
Editor: José Francisco Escobar






