La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, declaró el estado de emergencia este miércoles luego de que dos terremotos consecutivos de magnitud 7.5 y 7.2 sacudieran el centro del país.
Las fuertes sacudidas dejaron daños generalizados, el derrumbe de edificios en Caracas y afectaciones en los estados Miranda, La Guaira, Falcón y Carabobo. Rodríguez informó que los sismos dañaron gravemente el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, lo que obligó a su cierre, y anunció la suspensión de clases durante varios días.
“Instamos a nuestra población a mantener la calma. Instamos a la unidad”, declaró en una alocución transmitida por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), acompañada del presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, y el ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) indicó que el primer sismo, de magnitud 7.1 (posteriormente actualizada a 7.2), ocurrió a unos 24 kilómetros de la localidad de San Felipe, estado Yaracuy, y tuvo una profundidad de 21.9 kilómetros.
Un minuto después se registró un segundo terremoto de magnitud 7.5, con epicentro a 16 kilómetros al suroeste de Morón, estado Carabobo, y una profundidad de 10 kilómetros. El Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos explicó que ambos movimientos conformaron un “doblete sísmico” y canceló la alerta de tsunami emitida para Puerto Rico y las Islas Vírgenes.
De 10 mil a 100 mil fallecidos
El USGS estimó, mediante su sistema PAGER, que el terremoto podría dejar entre 10 mil y 100 mil fallecidos y provocar importantes pérdidas económicas, activando una alerta naranja por el impacto humano y económico.
Rodríguez activó toda la red de salud pública y privada del país, especialmente en las zonas más afectadas, y solicitó a los profesionales de la salud presentarse en los hospitales. La mandataria informó que hubo afectaciones en el servicio eléctrico, de agua y cortes de gas doméstico en edificios con daños.






