El Día Internacional de la Igualdad Salarial representa una oportunidad para reflexionar sobre las brechas que persisten entre hombres y mujeres en el ámbito laboral. A nivel global, la brecha salarial de género llega al 23% entre hombres y mujeres, siendo los varones quienes perciben mayores salarios.
En México, la diferencia va entre 14 y 20% según la metodología citada; por ejemplo, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) reporta una brecha del 19.9%. En el contexto también se remarca la falta de acceso a puestos de liderazgo, donde suelen haber más figuras masculinas que femeninas, o la poca accesibilidad al empleo formal para las mujeres.
Es por ello que el Dr. Miguel Calderón Chelius, académico del Departamento de Ciencias Sociales y coordinador del Observatorio de Salarios de la IBERO Puebla, remarca que uno de los principales objetivos de esta conmemoración es avanzar hacia un escenario en el que la igualdad de actividades laborales se traduzca en igualdad salarial.
El académico señaló que tanto a nivel internacional como en México existen casos en los que hombres y mujeres reciben remuneraciones diferentes pese a desempeñar esencialmente el mismo trabajo. Esta situación plantea la necesidad de reducir y, eventualmente, eliminar las brechas salariales para garantizar condiciones de mayor equidad.
El Dr. Calderón Chelius explicó que esta desigualdad no necesariamente está relacionada con los resultados o el desempeño de las personas trabajadoras, sino que puede estar sustentada en una discriminación de género. En estos casos, las mujeres pueden recibir una menor remuneración por el hecho de ser mujeres, independientemente del trabajo que realizan.
Por ello, el Día Internacional de la Igualdad Salarial busca reivindicar la necesidad de disminuir y desaparecer estas diferencias y promover un reconocimiento equitativo del trabajo femenino. Para el académico, garantizar la igualdad salarial implica reconocer el valor del trabajo sin establecer diferencias basadas en el género.
La discusión sobre igualdad salarial también permite cuestionar las condiciones que determinan cuánto recibe una persona por su trabajo. Desde esta perspectiva, el reconocimiento laboral debe partir de criterios que permitan garantizar una remuneración equitativa para quienes realizan un mismo trabajo.
La igualdad salarial, concluyó, constituye una búsqueda por garantizar el reconocimiento igualitario del trabajo de todas las personas y avanzar hacia condiciones laborales en las que ninguna característica personal sea motivo de discriminación en la remuneración.






