La Policía croata detuvo este miércoles en la ciudad costera de Pula al ciudadano ucraniano Vladímir Z., un buceador profesional sospechoso de participar en la voladura de los gasoductos Nord Stream 1 y 2 en septiembre de 2022. La captura se realizó a petición de la Fiscalía Federal alemana, que había emitido una orden europea de arresto.
La fiscalía alemana imputa a Vladímir Z. varios cargos, entre ellos la autoría conjunta de un ataque con explosivos, sabotaje contra el orden constitucional y destrucción de infraestructuras, según informó el medio Welt.
El detenido deberá comparecer ante un juez de instrucción en el tribunal federal de Alemania tras su extradición desde Croacia. Las investigaciones apuntan a que el sospechoso formaba parte de un comando que colocó los explosivos en las tuberías submarinas cerca de la isla danesa de Bornholm en el mar Báltico.
Antecedentes del caso y segundo detenido
El sabotaje ocurrió el 26 de septiembre de 2022, cuando las cargas detonaron causando daños masivos en ambas tuberías y desatando grandes fugas de gas.
Los fiscales han señalado que el objetivo del plan era interrumpir permanentemente el suministro de gas a Alemania y evitar que Rusia utilizara esos ingresos para financiar sus operaciones militares en Ucrania. Para llevar a cabo la operación, los saboteadores habrían empleado un velero que zarpó desde el puerto alemán de Rostock.
Vladímir Z. es el segundo sospechoso detenido en Europa por este caso; en agosto de 2025, la policía italiana arrestó a Serhii K., un exoficial del ejército ucraniano, quien fue extraditado a Alemania en noviembre y enfrenta cargos por provocar explosiones, daños a la propiedad y ser “cómplice de crímenes de guerra” por atacar objetos civiles.
Rusia había acusado a Estados Unidos de organizar las explosiones, una acusación que Washington ha negado.







