
La guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá sube nuevamente de intensidad, el gobierno canadiense anunció nuevos aranceles sobre alrededor de 700 productos estadounidenses, con impuestos de hasta 50 por ciento y un valor cercano a los 20 mil millones de dólares.
La medida llegará como respuesta a los nuevos aranceles impuestos por Donald Trump a productos canadienses y entrará en vigor el próximo 8 de septiembre. Con esta decisión, Ottawa busca responder “dólar por dólar” a las medidas de Washington, mientras las negociaciones comerciales entre ambos países permanecen suspendidas.
Entre los productos afectados se encuentran el acero, aluminio, electrodomésticos, productos lácteos, pescado, ropa, muebles y distintas herramientas y equipos. Los nuevos impuestos tendrán tasas de 15, 25 y 50 por ciento, dependiendo del producto.
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Busca presionar a EU
La medida también puede tener un impacto en sectores importantes para algunos estados estadounidenses. Maine, Michigan, Ohio y Alaska, por ejemplo, dependen en parte de industrias como la pesca, la madera y la fabricación de piezas automotrices que mantienen un fuerte intercambio comercial con Canadá.
Q: Why does it feel like today Mark Carney is going to war? Trade war.
— Scott Robertson (@sarobertson_) August 22, 2026
Carney: Because we were attacked. You're at war when you get attacked. We got attacked. That's fine. We've got the reserves. We've got the resilience. We've got the plan. We've got the focus. We will respond. pic.twitter.com/40dnl8lyBR
El gobierno canadiense también anunció un paquete de apoyo de aproximadamente 5 mil 400 millones de dólares para trabajadores y empresas que puedan verse afectados por la disputa. La ministra de Industria, Mélanie Joly, pidió además a los ciudadanos comprar productos nacionales para respaldar a las empresas canadienses.
Negociaciones desembocan nuevos aranceles
La nueva medida llega después de que las negociaciones comerciales entre ambos países se rompieran el pasado viernes. El primer ministro canadiense decidió suspender el diálogo al considerar que las condiciones planteadas por Washington eran injustas y ponían en duda la posibilidad de alcanzar un acuerdo confiable.
La respuesta de Donald Trump no tardó en llegar, el estadounidense anunció nuevos aranceles del 50 por ciento para algunas exportaciones canadienses y posteriormente elevó al mismo porcentaje los impuestos sobre automóviles, camiones y piezas provenientes de Canadá.







