La desaparición de tres jóvenes terminó en tragedia en el municipio de Chignahuapan, Puebla, donde sus cuerpos fueron localizados en diferentes puntos de la demarcación, todos con heridas de arma de fuego.
Las víctimas fueron identificadas como Alan L., de 32 años; Gabriela A., de 24, y Reyna Isamar R., de apenas 19 años; mismos que habían salido la noche del lunes 24 de agosto a bordo de una camioneta Chevrolet.
Según los informes, fue la madrugada del lunes cuando fueron vistos por última vez en una tienda de conveniencia ubicada en la zona centro de Chignahuapan. Una de las jóvenes incluso publicó una imagen en redes sociales que posteriormente se convirtió en el último registro de su paradero.
Al paso de las horas, sus familiares comenzaron a preocuparse debido a que dejaron de tener comunicación con ellos y los teléfonos celulares quedaron inactivos.
Tal vez te interese: Reportan como desaparecidos a dos locutores originarios de Puebla
La familia de Alan presentó una denuncia ante la Comisión de Búsqueda de Personas, mientras en redes sociales comenzaron a difundirse datos para tratar de localizarlos; no obstante, sobre la desaparición de las mujeres no hubo denuncia formal por motivos aún desconocidos.
La búsqueda concluyó durante el transcurso del martes, cuando autoridades recibieron reportes sobre distintos hallazgos de cadáveres en el mismo municipio.
Sobre la carretera Chignahuapan-Villa Cuauhtémoc fue localizado inicialmente el cuerpo de una mujer con un impacto de bala en la cabeza., mientras que, en la comunidad de San Miguel Lastiri fueron encontrados los cadáveres de otra mujer y un hombre, quienes también presentaban lesiones producidas por proyectil de arma de fuego.
La camioneta en la que viajaban fue localizada abandonada posteriormente en Villa Cuauhtémoc, mientras que hasta ahora no se ha informado sobre personas detenidas ni se ha establecido públicamente el móvil del triple homicidio.
El Ayuntamiento de Chignahuapan confirmó los hechos y expresó sus condolencias a los familiares. La Fiscalía General del Estado (FGE) quedó a cargo de las investigaciones para determinar cómo ocurrieron los asesinatos y ubicar a los responsables.







