La Tierra vivió su agosto más caluroso desde que hay registros, informó la Organización Meteorológica Mundial (WMO, por sus siglas en inglés).
Los datos del Servicio de Cambio Climático de Copernicus de la Unión Europea muestran que agosto fue, empatado con julio de 2023, el mes más cálido jamás registrado, con una temperatura media de la superficie terrestre 1.65 grados superior a la estimada para la era preindustrial. El hemisferio norte tuvo además su verano más cálido entre junio y agosto, mientras que el hemisferio sur registró un invierno cercano al récord.
El calor extremo se extendió por amplias zonas del planeta, incluidas partes de Europa, África, Asia y América del Norte y del Sur. Todos los diez agostos más cálidos registrados han ocurrido desde 2016, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos.
Los océanos también alcanzaron niveles extraordinarios: la temperatura media diaria de la superficie del mar fuera de las regiones polares llegó a 21.11 grados, un récord histórico, y las aguas del Atlántico y del Mediterráneo occidental registraron temperaturas récord para el mes en las proximidades de Europa.
Earth just had the hottest August on record, accdg to @CopernicusECMWF C3S & @NOAA reports.
— World Meteorological Organization (@WMO) September 13, 2026
El Niño was one of the drivers of the climate in August. It also influenced global tropical cyclone activity, as well as heavy rainfall & floods in some countries.https://t.co/inHRMquudt pic.twitter.com/Twr5aH49Ol
El Niño y actividad ciclónica
Uno de los factores que contribuyeron a las temperaturas de agosto fue El Niño, que ya está plenamente establecido y seguirá intensificándose durante los próximos meses. La WMO advirtió que el fenómeno tendrá importantes efectos sobre los patrones de temperatura y precipitaciones hasta 2027.
El Niño también influyó en la actividad de los ciclones tropicales: en agosto se registraron 19 tormentas tropicales en todo el mundo, cinco de ellas con intensidad de huracán o tifón y cuatro que alcanzaron la categoría 3 o superior. Mientras el Atlántico tuvo una actividad inusualmente baja, las aguas más cálidas del Pacífico tropical central y oriental favorecieron la formación de ocho tormentas con nombre.








