La investigación por la desaparición de dos trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), ocurrida en junio pasado en los límites de Puebla e Hidalgo, dio un nuevo giro luego de que fueran localizadas dos osamentas en una zona boscosa del municipio de Huauchinango, que presuntamente corresponderían a las víctimas.
Hay que recordar que estos hombres se tratan de Adolfo López Saldaña, de 40 años, y Marco Antonio Sarmiento García, de 60 años, quienes desaparecieron el 26 de junio mientras realizaban labores sobre la carretera Tulancingo-Huauchinango. Sus vehículos fueron encontrados dos días después en la comunidad de La Mesa, perteneciente a Acaxochitlán, Hidalgo.
La Fiscalía General de la República (FGR) inició una investigación por la privación ilegal de la libertad y, posteriormente, mediante trabajos de inteligencia financiera y análisis de líneas de comunicación, logró identificar a ocho personas presuntamente relacionadas con el caso.
Como parte de las investigaciones, la Fiscalía Especial en Investigación de los Delitos de Desaparición Forzada (FEIDDF) realizó cateos simultáneos en cinco inmuebles y cumplimentó órdenes de aprehensión contra Anaid “N”, Xóchitl “N”, Luis “N”, Carlos “N”, Moisés “N”, Jesús “N”, Valeria “N” y Litzi “N”.
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Los ocho detenidos, cinco mujeres y tres hombres, fueron presentados ante la autoridad judicial y posteriormente vinculados a proceso por el delito de secuestro agravado.
Ahora, el hallazgo de dos osamentas en territorio de Huauchinango será incorporado a las investigaciones para determinar si corresponden a los trabajadores de la CFE y esclarecer las circunstancias de su muerte.
La identificación genética y los estudios forenses serán los que permitan confirmar oficialmente la identidad de los restos, mientras que el fundamento principal para creer que se trata de los hombres en cuestión es la vestimenta propia de la CFE que portaban consigo los restos.
Editor: César A. García







