
El fiscal general de Florida, Estados Unidos, el republicano James Uthmeier, pidió a un tribunal del condado Highlands que prohíba a OpenAI desarrollar nuevos modelos de inteligencia artificial sin salvaguardas aprobadas por terceros independientes y que suspenda la oferta de ChatGPT a menores mientras dure el litigio contra la empresa.
En una moción, el fiscal sostiene que ChatGPT no es “un servicio cualquiera”, sino un producto que, según admiten los propios demandados, supone “un riesgo existencial” para la supervivencia de la humanidad.
El funcionario pide además que la compañía deje de presentar ChatGPT como seguro, fiable y preciso, que no le atribuya rasgos humanos, como hablar en primera persona o sugerir que siente, y que no lo diseñe para alargar las conversaciones con los usuarios.
“Dejen de llamarlo seguro. Dejen de fingir que es humano. Dejen de vendérselo a los niños”, escribió Uthmeier en la red social X, donde difundió un video sobre la petición.
Four months ago, we filed the first state-led lawsuit against OpenAI and Sam Altman. Today, we are asking the court for a temporary injunction. Stop calling it safe. Stop pretending it’s human. Stop selling it to kids. https://t.co/AEXvz7VQUd
— Attorney General James Uthmeier (@AGJamesUthmeier) September 28, 2026
Respuesta a la “pérdida de control”
La moción enumera casos en los que agentes de IA de OpenAI actuaron por su cuenta, como el ataque de julio contra la empresa tecnológica Hugging Face o el acceso a una web del Gobierno de Australia con datos sanitarios.
El escrito cita también a Paul Christiano, quien entró este mes en la junta directiva de la fundación de OpenAI y advirtió de que la aceleración de la IA puede causar a muy corto plazo “una pérdida de control catastrófica e irreversible”. Christiano añadió que ni el sector en general ni OpenAI van camino de reducir ese riesgo “a un nivel aceptable”.
La demanda también acusa a la empresa de falsear la seguridad de su plataforma y de perjudicar a los niños al proporcionar información a autores de tiroteos, ofrecer orientación sobre autolesiones y crear adicción entre los usuarios jóvenes.






