
El futbolista Quincy Promes fue extraditado este viernes desde Dubái a Países Bajos, donde cumplirá dos condenas de prisión: una por narcotráfico y otra por apuñalar a su primo durante una fiesta familiar.
Las autoridades neerlandesas trasladaron al delantero en un avión custodiado por agentes de la gendarmería, tras descartar un vuelo comercial por razones de seguridad y para evitar que fuera fotografiado.
En 2024, un tribunal neerlandés lo condenó en rebeldía a seis años de prisión por su implicación en el tráfico de más de mil 350 kilos de cocaína desde Brasil hasta el puerto belga de Amberes en 2020.
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En 2023, recibió una condena adicional de año y medio por apuñalar a su primo y causarle graves lesiones en la rodilla durante una celebración en 2020. Ambos casos están en proceso de apelación.
Previo a su detención, declaró que estaba dispuesto a regresar a Países Bajos, siempre que mantuviera su libertad. No obstante, el tribunal de apelación rechazó su solicitud, por lo que se espera que ingrese en prisión a su llegada.
Durante su carrera, se desempeñó como extremo o delantero; jugó en el Twente, Ajax, Sevilla y Spartak de Moscú. Además, jugó en la selección de fútbol de Países Bajos, disputando un total de 50 partidos oficiales.







