
Una investigación sobre el efecto del papel hormonal en la epilepsia, realizada por Rubén Castillo Lazcano, estudiante del Doctorado en Ciencias Fisiológicas de la BUAP bajo la dirección de los doctores Carmen Cortés y José Ramón Eguibar, obtuvo el primer lugar en modalidad oral en la XLVIII Reunión Anual del Capítulo Mexicano de la Liga Internacional contra la Epilepsia (CAMELICE).
El galardón le otorgó una beca para asistir a la Reunión Anual de la American Epilepsy Society, que se realizará del 4 al 8 de diciembre en Denver, Colorado, Estados Unidos.
Hallazgos preliminares
Castillo Lazcano refirió que su investigación doctoral se centra en conocer la relación entre la testosterona y las crisis de ausencia, un tipo de epilepsia presente en niños de 4 a 14 años. “Los primeros resultados de la administración de enantato de testosterona (forma sintética inyectable de andrógeno) muestran que, dependiendo de la dosis, esta hormona masculina disminuye las descargas espiga-onda que es el patrón característico en el electroencefalograma y el cual se asocia a las crisis de ausencia”.
El estudiante señaló que las administraciones hormonales podrían ser tomadas en cuenta para futuros tratamientos, así como para evaluar la modulación hormonal una vez que los infantes llegan a la adolescencia, ya que aproximadamente el 80 por ciento de los pacientes presentan remisión de estas crisis.
“La investigación básica en este tipo de epilepsia permitirá entender los mecanismos que la generan y buscar nuevas opciones terapéuticas”, expresó. El siguiente paso será evaluar los mecanismos fisiológicos y moleculares en un modelo animal, la rata taiep, un modelo único obtenido en la BUAP.
El valor de la investigación básica
La doctora Carmen Cortés, profesora investigadora del Instituto de Fisiología y responsable del Laboratorio de Neurobiología Cognitiva, explicó que en las crisis de ausencia los infantes pierden contacto con su entorno mientras presentan las descargas espiga-onda, sin que las personas que conviven con ellos se percaten de que tienen epilepsia, por lo que en la mayoría de los casos al principio son reportados por problemas de aprendizaje.
Señaló que en la literatura internacional todavía hay resultados contradictorios del efecto hormonal en este padecimiento, sobre todo en las diferentes etapas del desarrollo de la vida, de ahí la importancia de este tipo de estudios. “Ese es el valor de la investigación básica, que aporta al conocimiento el entendimiento de cómo opera el cerebro enfermo y cómo se puede modular con las hormonas sexuales”, puntualizó.





