El inicio de un nuevo ciclo escolar puede representar una presión económica para las familias mexicanas. Entre inscripciones, colegiaturas, útiles, uniformes, transporte y tecnología, los gastos pueden incrementarse considerablemente si no existe una adecuada planeación financiera.
El Dr. Juan Carlos Domínguez Vergara, académico del Departamento de Ciencias Sociales de la IBERO Puebla, señaló que el primer paso para elaborar un presupuesto escolar consiste en identificar con claridad todos los ingresos familiares, ya sea provenientes de salarios, negocios propios o ahorros destinados para esta temporada. A partir de ello es posible establecer un límite de gasto que no comprometa la economía del hogar.
El especialista explicó que también es indispensable elaborar una lista completa de los gastos previstos para el ciclo escolar. Además de colegiaturas e inscripciones, es importante contemplar útiles escolares, uniformes, calzado, dispositivos tecnológicos, licencias de software, transporte y alimentación, con el fin de evitar desembolsos inesperados.
Como tercer paso, recomendó realizar un inventario de los materiales y artículos que aún pueden utilizarse de ciclos escolares anteriores. Esta práctica permite reducir compras innecesarias y aprovechar recursos que todavía se encuentran en buenas condiciones.
Asimismo, destacó la importancia de comparar precios antes de realizar cualquier compra. Investigar distintas opciones, aprovechar promociones, ferias escolares y descuentos de temporada, así como considerar compras al mayoreo cuando sea conveniente, puede representar un ahorro significativo para las familias.
Finalmente, el académico de la IBERO Puebla sugirió realizar las compras con anticipación para evitar incrementos de precios de último momento y, cuando sea posible, aprovechar esquemas de meses sin intereses que no generen costos adicionales y permitan distribuir mejor el gasto.
El experto aseguró que una adecuada planeación financiera no solo facilita enfrentar los gastos del regreso a clases, sino que también contribuye a proteger la estabilidad económica de las familias durante el resto del ciclo escolar.







